La policía israelí disparó granadas ensordecedoras para separar a judíos y musulmanes en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, mientras Israel celebraba el 38 aniversario de la conquista y anexión del sector oriental árabe de la Ciudad Santa.
El primer ministro israelí Ariel Sharon afirmó que Jerusalén pertenecerá a Israel "para la eternidad", en un discurso pronunciado el lunes con motivo del aniversario de la conquista de la parte árabe de la Ciudad santa durante la guerra de 1967.
"Jerusalén es de nosotros para la eternidad y no pertenecerá nunca más a los extranjeros", declaró Sharon.
La ceremonia se desarrolló en Givat Hatahmoshet (la colina de las municiones), un bastión que estaba en poder de la legión jordana en 1967.