El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, se vio más acorralado debido a la petición de renuncia que le hizo el opositor Movimiento Al Socialismo (MAS) para que se adelanten las elecciones generales y la intensificación de las protestas.
El líder cocalero y presidente del MAS, Evo Morales, demandó la dimisión de Mesa y reclamó a los presidentes de la Cámara de Senadores, Hormando Vaca Díez, y de Diputados, Mario Cossio, que renuncien a la sucesión constitucional para convocar comicios en el país.
El anuncio fue realizado en el palacio Legislativo de La Paz, donde Morales consideró que el adelanto de las elecciones "es la mejor solución" que existe en la actual coyuntura.
El presidente Mesa abandonó el Palacio de Gobierno debido a la amenaza que representaba la multitudinaria manifestación de protesta efectuada ayer en La Paz, que derivó en enfrentamientos con las fuerzas del orden.
Fuentes del Ejecutivo indicaron que el mandatario boliviano salió de la sede de la Presidencia cuando arreció una auténtica marea humana hacia la plaza Murillo, donde también están el Palacio del Congreso y la Cancillería.
Según la Constitución, en caso de que renuncie Mesa, la sucesión recae en Vaca Díez, en Cossio y, en último lugar, en el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez, el único de los tres habilitado para convocar a elecciones.