El cantante mexicano Juan Gabriel fue demandado por la compañía Rompeolas por la cancelación de los conciertos que tenía programados para el pasado mes de noviembre en Puerto Rico.
En la querella, la compañía puertorriqueña sostiene que sus pérdidas por la cancelación de los conciertos, la cantidad que el cantante no devolvió del depósito que recibió y los daños por el incumplimiento del contrato, ascienden a 614.363 dólares.
Rompeolas alega que en octubre del 2003 suscribió un contrato con la compañía HMG International, que actúa como agente del cantante para pautar conciertos, para llevar al artista a la isla.
Juan Gabriel canceló los conciertos sin justa causa y ahora le salió la bruja.