La polémica por las detonaciones en un cerro cercano a los edificios Los Libertadores no ha terminado. Ayer un grupo de moradores del área se dirigió al lugar donde se construirá un centro comercial para realizar una especie de inspección y a ver si encontraban alguna persona responsable.
Al llegar al lugar, los afectados encontraron solamente las cargas explosivas enterradas en la roca sólida, listas para detonarse. No había ningún trabajador de la obra.
José Karamañites, uno de los moradores que acudió al lugar, declaró que al principio tenían la idea de protestar en la obra y no dejar entrar ni salir a nadie hasta que apareciera quien les diera respuestas, pero luego se decidió inspeccionar el área.
Karamañites, al ser increpado sobre si se volvería o no a cerrar la Tumba Muerto, destacó que las responsabilidades de los afectados con sus familias y trabajos son muchas, sin embargo, no permitirán que continúen las detonaciones hasta que se les explique quién dio permiso y por qué se utilizan explosivos (encontrados en la obra), que se supone no deben ser permitidos para trabajos en zonas pobladas.