Una vecina del área dijo a "Crítica", que escuchó entre ocho y 10 detonaciones, y que la gente estaba atemorizada por los disparos.
Según informes obtenidos en el área, "Kiko" era un hombre a quien se le achacaban varios delitos, pero andaba solo y no pertenecía a ninguna pandilla. Vivía en Vacamonte con su mujer, pero ésta lo abandonó por los malos tratos que le daba. La pareja tenía un hijo en común.
Entretanto, en el Hospital Santo Tomás, Edilberto Escudero, cabo segundo de la Policía Nacional, herido en el tiroteo, luchaba ayer por su vidal, mientras su compañero fuera del centro hospitalario estaba nervioso y preocupado por su salud.