El gobierno y los transportistas iniciaron anoche una negociación, a fin de evitar el paro nacional de dueños de autobuses, anunciado para el próximo lunes, para exigir una salida al aumento en el costo del diesel y la gasolina.
Al frente de las negociaciones con la dirigencia de la Cámara Nacional del Transporte, estaba el primer vicepresidente Arturo Vallarino.
Mientras, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) autorizó a todos los propietarios de vehículos particular, comercial o de transporte para que el lunes presten servicio para trasladar a los trabajadores hasta sus centros de labores.
Además, la ATTT destacó que frente a la amenaza de paro de los integrantes de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), las empresas públicas y privadas deben mantener un margen de tolerancia hacia sus empleados y funcionarios en la medida en que los mismos se retrasen en la entrada a sus puestos de trabajo por razones de esta situación especial.
Según el ministro de Gobierno encargado, Alejandro Pérez, ellos han atendido las reclamaciones de los buseros y el problema de éstos es de financiamiento.