Marco Manjarrez se declaró primero "culpable y arrepentido", pero luego dijo ser "inocente".
El juicio contra el homicida de monseñor Jorge Altafulla, entra hoy en su etapa final de alegatos.
En el undécimo día de audiencia, el magistrado que la preside le preguntó al acusado, cómo se declaraba, éste contestó en tono bajo: "culpable y arrepentido", luego al solicitarle su respuesta en un tono de voz más fuerte, Manjarrez expresó: "inocente".
Ayer se mostró al jurado de conciencia un video de la reconstrucción del homicidio, donde un Manjarrez lloroso explicó cómo se dio el asesinato.
Manjarrez afirmó que no recordaba cuántas puñaladas le propinó al sacerdote, pero en la reconstrucción quedó sentado que Altafulla, luchó por su vida, pues el mismo sindicado dijo que luego de propinarle la primera puñalada, el sacerdote lo empujó con los pies, agarró el cuchillo, lo cortó en una mano y lo rasguño en la otra, pero Manjarrez logró quitarle el cuchillo y lo apuñaló nuevamente.
El jurado de conciencia se trasladó a los puntos que recorrió el sindicado el día del asesinato: el puente sobre el río Matasnillo, la barriada Fontana y la Iglesia San Gerardo de Mayela, donde tres de los miembros del jurado se hicieron la señal de la cruz al entrar al templo.