El presidente electo de la República Martín Torrijos, consideró que aún cuando en la Corte Suprema de Justicia hayan esperado dos años para derogar partes del decreto ejecutivo que reglamentaba la Ley de Transparencia, "es positivo que en alguna forma se acabe con el secretismo que se venía dando en el manejo de los dineros públicos. Para el país es saludable que comience a ponérsele fin al secretismo en los asuntos del Estado".
Torrijos reiteró su compromiso con la transparencia total en lo que será su gestión presidencial, y aseguró que si quedan algunos vestigios que permitan ocultarle información al pueblo, "eliminaré toda posibilidad al respecto, el 1 de septiembre próximo. He pedido a mis abogados que obtengan, estudien y revisen íntegro el fallo de la Suprema Corte. Necesito saber en detalle que se eliminó en verdad, y qué se dejó en el reglamento".
Al mandatario electo le llamó la atención la lentitud observada a lo largo de todo el proceso relacionado con la ilegalidad del decreto que reglamentó la Ley de Transparencia.