Una cirugía plástica puede convertirse de un sueño de lucir mejor, a una carnicería humana. Hoy una simple operación en manos equivocadas puede costarte más que dinero, según nos cuenta el Dr. Oriel Melo Estrada, cirujano plástico, reconstructivo y estético.
Una operación de este tipo puede traer innumerables complicaciones como los edemas o hinchazones que en ocasiones requieren de una segunda intervención, desfiguración, parálisis facial y hasta la muerte en casos extremos.
MAL CUIDADO
Casi en el 90% de los casos, los problemas se presentan debido al mal cuidado de los pacientes. "En Panamá son casi nulas estas complicaciones, pues si se presentan son disminuidas por el especialista", señaló el doctor con 28 años de experiencia. "Debido a todos los requerimientos antes durante y posteriores a una operación de este tipo".
NO ES DE YA PARA YA
Antes de realizarte una operación el paso más importante es escoger el especialistas en cuyas manos podrás la vida. Cómo elegirlo, sigue las siguientes instrucciones. Pídele a tu médico de cabecera, o a un doctor de tu confianza que te recomiende a un especialista.
Asegúrate que el médico sea idóneo en la República de Panamá, o sea que esté en regla. Cómo lo logra, pregúntale, si es cirujano plástico y si pertenece a la Sociedad Panameña de Cirugía Plástica. "El médico no se debe enojar, por que si se ofende es porque algo está ocultando", señaló el especialista.
Es importante que el cirujano escogido radique en Panamá. ¿Por qué?, pues, si Dios no lo quiera, se presenta alguna complicación posterior, corres el riesgo de que el médico no pueda asistirte. Además es ilegal que un cirujano plástico, no idóneo en Panamá, pueda realizar algún tipo de cirugía en este territorio.
NO HAY CAMA PARA TANTA GENTE
Hay personas que no pueden ser sometidas a estas operaciones. El Doctor Melo los clasifica en dos. Las personas que no pueden y las que no deben.
Dentro de los que no pueden, están los diabéticos, hipertensos, y los que padezcan de enfermedades degeneratorias, no controladas. "Estos pacientes sólo pueden hacerse una cirugía, sí son sometidos a un intenso control médico" señaló el cirujano. Esto también excluye a pacientes que hayan sufrido de infartos o que su médico de cabecera lo prohíba.
En segundo lugar están los obsesivos, que son los que no deben. "Estos pacientes se presentan con un defecto que sólo ellos ven, quieren ser perfeccionistas", señaló el doctor.
Estas personas no deben ser sometidas a cirugía, porque nunca van a quedar conformes y el médico se está comprando un problema para toda la vida.