Un grupo de jóvenes de la comunidad de Membrillal, que fueron catalogados como delincuentes juveniles demostraron a los vecinos que con un poco de ayuda las cosas cambian y sobre todo la actitud voluntariosa que los anima a poner las cosas en orden.
Julio Pinzón, un abogado oriundo de Aguadulce, le gestionó la pintura, brochas, rodillos y platos de pintura para que el grupo jóvenes se dedicarán a pintar la Casa del Pueblo, las bancas de la iglesia y algún otro lugar que requiera de un retoque.
Irene Jaén, vice presidenta del Comité deportivo para ayudar a los jóvenes de Membrillal, señaló que los comentarios que han surgido en el pueblo se refieren a que entran en propiedades ajenas a robar, mientras que son saludables y que se encargan de practicar deportes en la cancha que está al lado de la Casa del Pueblo.
Mientras practicaban fútbol en esta cancha se vieron agredidos por uno de los moradores que les quitó el balón y lo rompió con un machete alegó el abogado Pinzón.