Las reformas a la Caja de Seguro Social que ayer entraron a debate en la Asamblea Nacional tendrán como principal objetivo sacar a la institución de un hueco de más de 4 mil 300 millones de balboas en concepto de pago de pensiones del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte. De acuerdo con las proyecciones de la propia CSS, tal y como va el balance de ingresos y egresos, en el año 2012 no habrá dinero con qué pagarle a los jubilados y pensionados.
Desde 1999 se viene registrando un aumento anual en los egresos de la entidad y un descenso en los ingresos. Esta tendencia se hizo más dramática a partir del 2002, cuando los ingresos de IVM totalizaron B/. 473. 1 millones y los egresos B/. 482. 5. La brecha negativa se viene acrecentando desde entonces.
En algún momento entre el año 2012 y 2013, los renglones de la reserva contable comenzarán a ser registrados con pluma roja.
Desfalcos en anteriores administraciones, crecientes niveles de evasión y subdeclaración por parte de algunas empresas, y el aumento en los niveles de desempleo han contribuido a la caída de las entradas de la CSS; pero lo que mayor daño ha causado ha sido el factor demográfico: cada vez los panameños viven más años después de los 62 (hombres) y 57 años (mujeres), y muchos pasan más tiempo cobrando su jubilación que lo que duraron cotizando.
En 1950, la expectativa de vida en los hombres era de 54 años, y 56 para las mujeres. Actualmente, estas cifras han aumentado a 72 y 77 años. Una persona que cotizó por 15 años puede vivir más de 20 años luego de haberse jubilado.
En la actualidad, un trabajador que actualmente gana 300 balboas y que ha cotizado por el mínimo de 15 años habría ahorrado B/. 8, 199 y tendría derecho a una pensión de B/. 180; pero dadas las actuales condiciones financieras a futuro de la institución, necesitaría haber ahorrado en total B/. 28, 003 para que este derecho esté garantizado durante el resto de su vida. Si hubiese cotizado por 30 años, aún se estaría quedando corto por B/. 8, 906 para que este derecho esté seguro.