La Fiscalía del Estado holandés volvió a exigir ayer martes, cadena perpetua en el juicio en apelación contra la llamada enfermera de la muerte, Lucy de Berk, por el asesinato de siete personas y no sólo por el de cuatro, por las que fue condenada en primera instancia.
Según la Fiscalía, De Berk mató a sus víctimas al administrarles cantidades elevadas de medicinas durante sus turnos en cuatro hospitales de La Haya (oeste de Holanda) donde trabajó entre 1997 y 2001 en período de prácticas durante su estudio de enfermería.
La Fiscalía asegura que las presuntas víctimas de la enfermera, bebés, niños y ancianos, murieron cuando De Berk estaba cerca de ellos o cuando salía de las habitaciones.