Tanques y tropas israelíes ingresaron al campamento de refugiados de Rafah en la mayor ofensiva del ejército contra militantes palestinos en Gaza de los últimos tiempos, dejando 19 muertos.
A primera hora murieron 13 personas producto de los combates y de los ataques lanzados por helicópteros artillados. Otro palestino murió durante el día cuando manipulaba explosivos.
El presidente George W. Bush calificó de "perturbadora" la renovada violencia en la Franja de Gaza, en un discurso ante una asociación estadounidense pro-israelí de Washington.
El objetivo principal del operativo es encontrar y destruir túneles subterráneos por el que militantes palestinos acceden a armamento que entra de contrabando desde Egipto.
Miles de personas han abandonado Rafah con sus posesiones, temiendo que los israelíes procedan a demoler sus casas, como ocurrió días atrás.
La organización Amnistía Internacional dijo que las acciones israelíes equivalen a crímenes de guerra.