El gobierno de Oscar Berger afronta su primera crisis de gobernabilidad, tras romperse la alianza de partidos que lo llevó al poder y aliarse al antiguo partido oficial, acusado de corrupción.
La gobernante Gran Alianza Nacional (GANA), coalición que llevó al poder a Berger, se debilitó tras la salida del Partido Patriota (PP), uno de los tres grupos que integraban esa alianza, el cual es dirigido por el general retirado Otto Pérez Molina.
Tres partidos decidieron romper con el gobierno de Berger, luego de que el mandatario buscara el apoyo para una reforma fiscal y decidió aliarse con el ex gobernante Frente Republicano Guatemalteco (FRG), el cual es dirigido por el general golpista José Efraín Ríos Montt (en la foto).