Entre 14,500 y 17,500 personas llegan a Estados Unidos cada año víctimas del contrabando para ser sometidas a la esclavitud sexual y explotación laboral, reveló un informe divulgado ayer por el Departamento de Justicia.
El informe, enviado al Congreso, lamenta que, aunque EEUU abolió la esclavitud hace más de 130 años, "este trágico fenómeno no debería existir y sin embargo persiste".
El contrabando de personas -que según el Departamento de Justicia ayuda a financiar el crimen organizado- fue analizado durante una audiencia en un subcomité de Inmigración de la Cámara de Representantes.
Según el informe, las víctimas de este tráfico humano son obligadas a prostituirse o a trabajar en condiciones infrahumanas.