Tres mujeres se amarraron ayer a unas cruces de madera e iniciaron una huelga de hambre indefinida frente al centro judicial Isidro Meléndez en el centro de San Salvador, para exigir la liberación de tres sindicalistas.
Amalia Pineda, Armida Franco y Roxana Guerra son miembros del Sindicato de Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (STISSS) y exigen la liberación de Ricardo Monge, secretario del organismo, Javier Ayala y Kevin Baiza.
Los tres fueron capturados el 28 de abril pasado durante una manifestación frente a la catedral metropolitana en el centro de la capital, donde exigían la reincorporación de unos cien trabajadores del STISSS y la no privatización de los servicios de salud.
Ese día un grupo de encapuchados ocuparon la iglesia, mientras que sindicalistas y otros manifestantes participaron en la protesta que dejó como saldo más de treinta heridos debido a los enfrentamientos con la policía, el lanzamiento de piedras y palos y la emisión de gases lacrimógenos.
Algunos de los participantes en la protesta quemaron un vehículo de un canal de televisión y dos microbuses del transporte colectivo.
Amalia Pineda, una de las mujeres que está protestando, expresó a ACAN-EFE "cuando un gobierno es déspota y no te permite protestar físicamente, tienes que sacrificar si es necesario la vida para poder ser escuchado".
Agregó que "la gente tiene que conocer todas las medidas que el gobierno hace contra los sindicatos de este país. Nuestra huelga de hambre es indefinida y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias".
Una fuente del STISSS explicó que el 28 de abril fueron capturados 39 sindicalistas de los cuales 36 ya están en libertad. A todos se les acusó de actos de terrorismo, daños, lesiones, resistencia al arresto y desórdenes públicos.