La PTJ ubicó en Bocas del Toro al supuesto médico costarricense, quien utilizando varios nombres estafó a más de 15 personas residentes en el distrito de Capira, incluyendo al alcalde Pedro Saturno, a quien timó B/.500.00.
El supuesto galeno se hacía llamar "Edwin Batista Gutiérrez" y "Batista Gilinsky", y se acreditaba varios títulos como Diploma del Centro de Acupuntura de la Universidad de Miami, Diploma del Centro de Yoga y Relajaciones Francés, y en Materia de Salud Pública de Costa Rica.
"Coqui", como se hacía apodar el presunto médico, mantiene una denuncia ante el Juzgado Civil y la PTJ interpuesta por Migdalia Núñez, quien mantenía alquilada su residencia a éste desde noviembre del 2003.