 |
"Sexo por langostino o pargo".  |
"Sexo por langostino o pargo". Ese es el trueque que se produce en los barcos pesqueros que anclan frente a las costas de Veracruz. Para este negocio de prostitución clandestina existe una alianza estratégica entre dueños de pequeños botes y algunas mujeres del pueblo.
Llegaron los "bolicheros" se grita en la orilla y se forma la algarabía. A primeras horas de la noche, los pequeños botes trasladan a las chicas hasta los barcos y comienza la jornada de sexo, que se extiende hasta últimas horas de la madrugada.
Los pescadores pagan en efectivo o en especie: langostino, camarones o pescado. La situación mantiene preocupadas a las autoridades de Salud de Veracruz, debido al peligro del contagio del mortal SIDA. "!Auuuuu, eso es viejo!", expresó un joven veracruzano al ser cuestionado sobre la prostitución en el mar.
Es que los hombres se pasan dos, tres semanas en alta mar sin mujer y antes de anclar en el Puerto Vacamonte llegan a Veracruz, pero sin desembarcar. Llaman a sus contactos para avisar que estarán allí tal o cual día para que tengan listos los botes que les transportarán a las mujeres desde tierra firme. Muchos de ellos tienen una "favorita". Lo cierto es que de una u otra manera como se vea el asunto, el contenido es el mismo: los "bolicheros" son una versión diferente de las casas de cita donde se practica el oficio más viejo de la humanidad. |