Si vas a laborar en una oficina no vas a vestirte como si fueras para la disco, pero tampoco te vas a vestir como si fueras para un funeral.
No es necesario que tengas tu armario repleto de ropa, sino que sepas combinarte y vestirte para el lugar en el que vas a pasar ocho horas diarias.
Un error que cometen los hombres, es que no saben combinar las prendas de vestir, mientras que en las mujeres puede ocurrir, o bien que unas se arreglan demasiado y otras parezcan salidas de un hospital. Lo recomendable es buscar el equilibrio entre ambos extremos para no parecer "fuera de lugar" como a muchos le sucede.