En un episodio de los Simpson, Bar, el hijo de esa familia, salió dentro de una burbuja gigantesca. No tenía contacto ni se contaminada de nada, pero al final se dio cuenta que no podía vivir así.
Hay personas que no entienden que uno no puede enconcharse. Los seres humanos no tenemos caparazón como los crustáceos y tenemos una misión en este mundo, que es relacionarnos con otros seres vivos igual que nosotros.
El ejemplo también se aplica a aquellas personas que experimentan una conversión en sus vidas, un cambio que sólo puede hacer Jesús, pero caen en el error de apartar a su antiguo círculo de amigos, que ahora le llaman "mundanos", encerrándose en una burbuja.
Si este tipo de personas en verdad tiene amor, debe entregarlo a todos, ya sean ricos, pobres, bonitos o feos. Uno no tiene por qué encerrarse para no contaminarse. Desgraciadamente vivimos en un mundo repleto de maldad y el deber de un cristiano es, como dice el evangelio de Mateo: "por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". Estas fueron las últimas palabras de Jesús antes de ir al cielo.
Pregunto: ¿Cómo podemos ganar más almas para Cristo si estamos dentro de una burbuja? Lamentablemente, nadie puede lograr nada apartándose de todos. No es necesario tener una sólo gusto musical o de lectura. Claro está, el creyente puede elegir, pero no exagerar el asunto leyendo libros de creyentes, escuchando música de alabanza o viendo programas cristianos únicamente.
Este comportamiento, en vez de acercar a más personas al camino correcto, lo que hace es ahuyentar a posibles almas que pensarán que la persona está una secta o practica una religiosidad vacía.
Hermano (a), salga de esa burbuja y Viva, Crítica en Línea para la gloria de Dios derramando a su paso consejos sanos a personas que lo necesitan, no tratando de moldear a sus amigos a su manera de ser. Recuerden que la decisión de cada ser humano con Dios es un asunto personal.