El día en que Marco Manjarrez asesinó a monseñor Jorge Altafulla no padecía en ningún momento de trastornos mentales, al menos estas fueron las conclusiones del psicólogo forense Luis Rodríguez, tras comparecer ayer a la sala de audiencias del Segundo Tribunal Superior de Justicia.
La exposición de Rodríguez coincide con la posición de la doctora Elaine Breissan.
El sindicado mantiene toda su disposición mental y normal. No sufre de ningún tipo de trastorno, dijo Breissan.