Ante las recurrentes amenazas de muerte de parte de personas que temen ser investigadas por las irregularidades que se presentan en la Cooperativa de Vivienda Nuevo Chorrillo, Ana Yanelis Rivera, gerente de esa asociación, ha decidido poner su puesto a disposición.
De acuerdo con Rivera, todo surgió a raíz de las irregularidades descubiertas por Sra. Elia de Barrera, presidenta separada de esa cooperativa.
Existen dudas relacionadas con la adquisición de algunos buses que ahora les pertenecen a ex directivos. "Nadie sabe cómo obtuvieron estas unidades", dijo.
"Estoy decepcionada del IPACOOP, porque no ha tomado las medidas del caso y, en su lugar, pienso que están apoyando a los miembros de una Comisión Temporal, antiguos ex directivos", resaltó Rivera.
La gerente hizo un llamado al director ejecutivo del IPACOOP, Alberto Tello, a que interponga sus buenos oficios porque tarde o temprano caerán los responsables.
Los socios de la Cooperativa deben abrir los ojos y defender sus intereses porque pueden perder sus casas.
El descaro más grande de los ex directos es solicitar que les condonen una deuda de B/.29 mil a los conductores, cuando todos saben que varios de ellos se dedican a este negocio.