Representantes de los ministerios de salud de los países centroamericanos -incluyendo a Panamá- se comprometieron en Costa Rica, a hacer que avance el convenio marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el Control del Tabaco.
Se trata de un arduo esfuerzo de la OMS en promocionar el primer convenio mundial sobre salud pública, a pesar de la oposición de las compañías tabacaleras. Según la agencia de noticias ACAN EFE, el tabaco es responsable a nivel mundial, de la muerte de casi cinco millones de personas y de unas 25 mil cada año en Centroamérica.
Pero, el problema no es sólo para el que fuma, sino, para los que estamos cerca de ellos. Estudios realizados por un grupo de investigadores argentinos, confirman los efectos perjudiciales del denominado tabaquismo pasivo, que no es más que el daño que provoca el humo exhalado por los fumadores.
Hace poco se hizo una investigación en los colegios de la ciudad de Buenos Aires, revelándose que uno de cada tres alumnos de nueve y de 10 años, hijos de fumadores, presentaban niveles de nicotina en la orina equivalentes a los de una persona que fuma todos los días.
Por lo tanto, el tabaquismo pasivo, representaría un grave problema de salud, ya que aumenta el riesgo de cáncer de pulmón y la enfermedad cardiovascular, lo mismo que a las personas que fuman. Adicionalmente, se ha demostrado que el cigarrillo causa un retardo del crecimiento fetal en las mujeres que fuman durante el embarazo y tiene una mayor incidencia en las enfermedades respiratorias durante la niñez.
Habiéndose iniciado el período escolar en nuestro país, las autoridades de los distintos colegios, tanto particulares como estatales, junto con los Ministerios de Salud y de Educación, deberían organizarse para reforzar los mensajes de orientación e información dirigidos a los estudiantes y a sus padres de familia. El problema se complica, porque es tan riesgoso fumar, que respirar el humo por ellos exhalado.