El primer ministro de la India, Atal Behari Vajpayee, presentó su dimisión al presidente del país, Abdul Kalam, tras reconocer que ha perdido las elecciones legislativas.
Los comicios se desarrollaron a lo largo de tres semanas y contaron con una participación de un 56% de un total 675 millones de personas registradas para votar.
Con una sorprendente victoria que hizo fallar los pronósticos de los analistas indios, el Partido del Congreso de Sonia Gandhi ganó los maratónicos comicios, que se desarrollaron en cinco etapas hasta el pasado lunes, frente a la coalición gubernamental conducida por el partido nacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP), según resultados aún parciales.
El Partido del Congreso, que lidera la oposición, tiene garantizado el apoyo de una coalición en la que se uniría a grupos izquierdistas y organizaciones regionales, que superan ampliamente la mayoría absoluta de 273 diputados en una Cámara Baja de 545 escaños.
Sonia Gandhi prometió un "gobierno fuerte, estable y laico" y proseguir el diálogo con la conflictiva Pakistán iniciado por el primer ministro dimisionario, en su primera reacción tras la victoria de su Partido del Congreso en las elecciones de la India.