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P: Acabo de enterarme de una clase de neumonía peligrosa que ha comenzado en Asia y que parece estar extendiéndose por todo el mundo. Viajo mucho debido a mi trabajo. ¿Debo preocuparme? R: Su preocupación es comprensible. No sólo es una enfermedad muy peligrosa, sino que las autoridades médicas aún tienen que aprender mucho acerca de ella. La Organización Mundial de la Salud y el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC), han estado investigando la enfermedad desde medianos de febrero de este año. Primero apareció en Vietnam y en China y después aparecieron casos en otros países, como Canadá, Indonesia, Filipinas, Singapur y Tailandia.
Los médicos han bautizado esta enfermedad como Síndrome Respiratorio Agudo y Severo (SARS). Aparece con rapidez y se parece mucho a la gripe. Los síntomas más evidentes son una fiebre alta repentina seguida de dolor muscular, dolor de cabeza y garganta irritada, y también puede conllevar pérdida de apetito, trastornos, sarpullido y diarrea.
En algunos pacientes aunque no en todos, también se produce tos y problemas respiratorios y si se hace un examen por rayos X se detecta neumonía. La enfermedad puede ser leve o tan grave que puede que las personas precisen ser conectadas a un respirador automático. También puede provocar un descenso anormal de glóbulos blancos y plaquetas (células de la sangre).
El desarrollo de la enfermedad SARS varía. Algunas personas caen enfermas y empeoran rápidamente. Otras empiezan a sentirse mal gradualmente y permanecen estacionarios durante algún tiempo. La mayoría de la gente afectada se está recuperando, aunque algunos permanecen en estado crítico y otros han fallecido.
La Organización Mundial de la Salud define un caso de SARS como el de alguien que desarrolla una fiebre superior a 38 Grados Centígrados y síntomas respiratorios como tos, disnea, dificultades respiratorias, y que haya entrado en contacto con alguien que ya haya sido diagnosticado con SARS o haya viajado recientemente al lugar donde se haya dado casos de la enfermedad. Muchas otras infecciones (las causadas por virus, bacterias y otros microbios) pueden causar esas infecciones respiratorias.
Una investigación reciente manifiesta que no puede hablarse de una clase de gripe. Esto es una buena noticia, ya que el virus que causa la gripe se propaga rápidamente por el mundo y causa muchas molestias. Parece que es un miembro de la familia del virus llamado paramyxoviruses el que causa el SARS. Otros virus de esta familia causan el sarampión, paperas, difteria y otro tipo de enfermedades. Algunas veces pueden originar una neumonía grave. Aunque existen vacunas contra los paramyxoviruses, aún no hay tratamiento para ellos.
Cientos de científicos en los mejores laboratorios del mundo están intentando descubrir la causa de la enfermedad y normalmente lo consiguen. Por ejemplo, una neumonía misteriosa apareció a mediados de los años '70 en Estados Unidos.
Se descubrió que era debido a una infección bacteriana de nuevo origen apodada Legionela. A comienzos de los años 90 una extraña enfermedad acompañada de neumonía azotó al sureste de Estados Unidos. Se descubrió que la causa estaba en un nuevo virus llamado hantavirus. Puede llevar su tiempo, pero los equipos de investigadores, incluyendo los del CDC, normalmente descubren la causa.
El SARS parece que se extiende por contacto directo con una persona que tenga la enfermedad. La mayoría de los casos conocidos afectan a profesionales sanitarios y a familiares que han cuidado de alguien que lo padeciera.
Esto significa que, hasta donde ahora sabemos, es poco probable que una persona se contagie del SARS a través de un contacto ocasional (como si está en el mismo supermercado, o en el mismo colegio). |