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Anderson se inclina hacia la candidatura de Martín Torrijos.  |
Casi 20 años después de haber fungido como Ministro de Trabajo, y más de una década viviendo en el extranjero, el exsindicalista Luis Anderson ha sido un espectador intermitente de cómo ha venido aumentando los niveles de desempleo, y de cómo se deterioran las condiciones de trabajo. Cada breve período que visita Panamá, ve la situación un poco peor que la vez anterior.
Anderson, quien ahora preside la Organización Regional del Trabajo y quien participó en varias reuniones de este ente celebradas en suelo panameño la semana pasada, comentó a Crítica que el marcado deterioro de la economía no podrá ser resuelto por el actual gobierno, del cual se expresó como "totalmente incompetente".
"Indudablemente que hay una situación insufrible de desempleo", comenta Anderson. "Es evidente aquí que los márgenes de desempleo han subido en los últimos años. Tal vez la mejor y más patente muestra de eso es el crecimiento del sector informal de la economía. No hay una esquina de este país que no esté ocupada por vendedores ambulantes". Según el ex ministro, el panorama desolador actual no va a cambiar por dos razones:
"Primero, me parece que el gobierno es incompetente. No tiene competencia para poner en marcha programas que realmente ayuden a solucionar el problema económico y social del país. Y la otra, es la propia coyuntura internacional. A partir del 11 de septiembre de 2001, países como los nuestros, con economías de tránsito y servicio, comenzaron a sufrir muchísimo".
Según Anderson, se ha hecho muy poco para atraer inversiones extranjeras, que son la única alternativa para crear nuevos empleos. Asimismo, sostiene que no se ha creado un programa educativo a nivel nacional para enfrentarse al desafío de crear recurso humano que rinda en las economías globalizadas.
SINDICATOS PANAMEÑOS DEBILITADOS
Para el ex ministro, el movimiento sindical panameño está enfrentado uno de los climas más adversos en los que se puede funcionar, ya que el alto nivel de desempleo limita la adhesión de nuevos miembros, y reduce la militancia.
"En estos tiempos, es muy difícil convencer a gente que está cuidando su empleo, sabiendo que afuera hay un montón de gente formando fila para ocupar sus puestos", explica. "Pero al mismo tiempo, exacerba la situación social a la que se enfrenta el mismo sindicato, y lo hace en un momento que hace mayores demandas de su empleador. Eso endurece el conflicto del sindicato y el empresario, y esa es una coyuntura que estamos viviendo".
A juicio del exministro de Trabajo y exdirectivo del Canal, la dirigencia sindical ha identificado con precisión los problemas, pero que no necesariamente ha puesto en práctica estrategias para buscarle soluciones".
Anderson detalla que en el mundo de hoy, el papel del sindicato se ha expandido, ya que tiene que concertar con los empresarios con el fin de hacer que las empresas se vuelvan más competitivas. "Eso falta aquí. Eso es una falla de la dirigencia sindical", sostiene.
SOLUCIONES ECONÓMICAS
La única respuesta al problema económico, a juicio de Anderson, se centra en la capacitación del recurso humano para poder adaptarse a la realidad del mercado globalizado. Reformar la educación, aumentar la productividad de los trabajadores, y definir nichos en los que el país sea competitivo, concentrándose en ellos.
"Yo creo que el sistema nacional de educación necesita una profunda revisión para poder responder a los desafíos de la globalización y de la economía internacionalizada. Los piases como Panamá con un mercado interno pequeño tienen que salir a exportar sus conocimientos, su mano de obra, sus servicios", sostiene.
"Asimismo, sostuvo que para salvar la seguridad social en el país, se necesitará incorporar al sector informal de la economía, que asciende al 50% de la población trabajadora. "Por más que se duplique o triplique la cuota de los obreros o los patronos, eso habrá que hacerlo", comenta.
Anderson asegura que sería un error tratar de competir como país flexibilizando el Código de Trabajo y minimizando las condiciones laborales con menores salarios, ya que nuestras alternativas competitivas son otras.
"No podemos competir con China, ni Bangladesh, ni India. Con esta gente jamás podremos competir, por razones de historia y de cultura con el precio de la mano de obra de ellos. Ahí tenemos una pelea perdida", dice. "Tenemos que competir con concertación, elevación de la productividad, introducción de nuevas tecnologías, formación de recursos humanos".
PANORAMA POLÍTICO
"Vamos a tener que esperar a un relevo, y creo que los panameños se merecen ese relevo", asegura Anderson, quien reitera su inconformidad con la actual administración. "La cabeza de gobierno no tiene la competencia para enfrentar un problema económico que es muy complejo". Al ser cuestionado sobre sus expectativas en las elecciones del 2004, Anderson contesta que se inclina hacia la candidatura de Martín Torrijos.
CAOS EN UN PAÍS EXTRANJERO
Con más de 10 años radicado en Venezuela, Anderson considera que Hugo Chávez ha puesto a ese país en una situación que calificó como "deplorable" en lo económico y lo social. "Creo que Chávez ha mostrado una gran incompetencia en el manejo de la cosa pública. Y creo que tiene un problema grave de admitir el disenso. La situación de extrema tensión política que hay ahora es porque Chávez quiere manejar la sociedad venezolana como si fuera un batallón de militares. Y no lo es". |