OPINION

GOTAS DE VIDA NUEVA
Vía Lucis: Camino de Luz

linea
Fundación PROFE

Querido (a) Hermano (a): Con todo cariño para su reflexión personal. SEXTA ESTACIÓN: Jesús devuelve la esperanza a dos discípulos desanimados. (Lc. 24,13-31).

REFLEXIÓN

Lo mismo que los dos de Emaús aquel día, también yo marcho ahora decepcionado y triste pensando que en el mundo todo es muerte y fracaso. El dolor es más fuerte que yo, me acogota la soledad y digo que Tú, Señor, nos has abandonado. Si leo tus palabras me resultan insípidas, si miro a mis hermanos me parecen hostiles, si examino el futuro sólo veo desgracias. Estoy desanimado. No he perdido la fe, pero sí la esperanza, sí el coraje de seguir apostando por Ti. ¿Y no podrías salir hoy al camino y pasear conmigo como aquella mañana con los dos de Emaús? ¿No podrías descubrirme el secreto de tu santa Palabra y conseguir que vuelva a calentar mi entraña? ¿No podrías quedarte a dormir con nosotros y hacer que descubramos tu presencia en el Pan?

SÉPTIMA ESTACIÓN: Jesús muestra a los suyos su carne herida y vencedora. (Jn. 20,26-31).

REFLEXIÓN

Gracias, Señor, porque resucitaste no sólo con tu alma, mas también con tu carne. Gracias porque quisiste regresar de la muerte trayendo tus heridas. Gracias porque dejaste a Tomás que pusiera su mano en tu costado y comprobara que el Resucitado es exactamente el mismo que murió en una cruz. Gracias por explicarnos que el dolor nunca puede amordazar el alma y que cuando sufrimos estamos también resucitando. Ahora sabemos que eres uno de nosotros sin dejar de ser Dios, ahora entendemos que el dolor no es un fallo de tus manos creadoras; ahora que Tú lo has hecho tuyo comprendemos que el llanto y las heridas son compatibles con la resurrección. Déjame que te diga que me siento orgulloso de tus manos heridas de Dios y hermano nuestro. Deja que entre tus manos crucificadas ponga estas manos maltrechas de mi oficio de hombre.

OCTAVA ESTACIÓN: Con su cuerpo glorioso, Jesús explica que también los nuestros resucitarán. (Lc. 24,36-43).

REFLEXIÓN

Miradme bien. Tocadme. Comprobad que no soy un fantasma", decías a los tuyos, temiendo que creyeran que tu resurrección era tan sólo un símbolo, una dulce metáfora, una ilusión hermosa para seguir viviendo. Era tan grande el gozo de reencontrarte vivo, que no podían creerlo; no cabía en sus pobres cabezas, que entendían de llantos, pero no de alegrías. El hombre, ya lo sabes, es incapaz de muchas esperanzas. Como él tiene el corazón pequeño, cree que el tuyo es tacaño.

 

volver arriba 

 

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2003 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados