Las inundaciones registradas en Los Andes No.1 y en la barriada 9 de Enero, son producto de la irresponsabilidad. Las primeras lluvias del año ya han causado estragos en muchos hogares del populoso distrito de San Miguelito.
Lo sucedido es una responsabilidad compartida de funcionarios y de la propia ciudadanía. El gobierno tiene su culpa, porque no tiene un programa constante de limpieza de los cauces de los ríos y se espera a que se produzca alguna tragedia, para correr a llevar toda clase de equipo para remover la basura que impide el libre tránsito de las aguas. De igual, la población comparte esa culpa, porque lanzan toda clase de cachivaches a quebradas y ríos, que luego quedan trabadas en el alcantarillado y así se provocan los desbordes de agua, como los registrados en San Miguelito.
Cada año ocurre lo mismo. Las personas que lancen estufas, refrigeradoras y colchones a los ríos, deben ser sancionadas enérgicamente, porque están provocando que barriadas enteras sufran los estragos de las inundaciones.
Al mismo tiempo, las empresas que brindan el servicio de recolección de basura deben facilitar el traslado de esos enseres viejos hacia los vertederos, para evitar que los residentes busquen la opción fácil de tirarlos a los ríos.
De igual modo, el Ministerio de Obras Públicas, las alcaldías y las juntas comunales deben mantener un programa de limpieza de los cauces de ríos y quebradas, para así minimizar el peligro de inundaciones, durante la época de lluvias.