Para muchos panameños la imagen que se tiene de los grupos universitarios son sus protestas, algunas de ellas violentas. Pero poco saben que en Chilibre, desde hace meses la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles está creando la llamada "Ciudad del Árbol".
Cuando el sábado 21 de abril pasado me enteré quedé curioso.
Hablar de árboles y sobre todo de una ciudad, no es algo común en nuestro país y menos la Universidad de Panamá.
Me enteré que más de cien hectáreas llenas de la "paja canalera" y rastrojos, han sido recuperadas por decenas de jóvenes.
Ellos sembraron diversos árboles frutales para rescatar ese suelo. Con orgullo mostraron en un mural fotos de los arbustos y de animales que antes no estaban por allí. Ahora vinieron para disfrutar de la "Ciudad del Árbol".
Estaba en el Paraninfo universitario en la llamada "Feria Ambiental Popular", para conmemorar el Día de la Tierra.
Me dijo uno de sus organizadores, el joven Olmedo Carrasquilla hijo, que varios grupos que luchan por mejorar el ambiente participan en esta actividad.
Estaba el lugar con murales, exposiciones, venta de artesanía, distribución de panfletos y objetos ecológicos.
Por supuesto que no podían faltar los luchadores contra una empresa que desea instalar en Chame un negocio con delfines.
Se realizaron foros, cines debates, danzas y la llamada "cultura alternativa", para sensibilizar al panameño a evitar que destruyamos nuestro planeta.
No me quedé a escuchar todo el Foro sobre el calentamiento global en Panamá, porque sentí un sabor agridulce en la boca.
Por un lado, estaba la satisfacción de conocer que un sector de la juventud estudiosa de Panamá se preocupa por las cuestiones del ambiente.
Nada de consumo de drogas, violencia juvenil, desórdenes con fiestas escandalosas y sexo desenfrenado.
Lo malo es que tal vez pocos panameños se enteren de la existencia de esos jóvenes idealistas.
Confieso que lo que más me impresionó de esa Feria ambiental fue la Ciudad del Árbol.
Si se promoviera esta actividad en colegios secundarios, otras universidades y hasta empresa privada, se haría un enorme favor a toda la humanidad.
Convertir decenas de hectáreas baldías en un hermoso bosque, merece ser noticia principal en nuestros medios de comunicación. Claro que esto no lo entenderán los que solamente buscan hacer dinero destruyendo el medio ambiente, sean o no parientes de directivos del actual gobierno.