Tras el escándalo generado por la publicación de unas fotografías en las que aparece muy cariñoso con una mujer, el padre Alberto Cutié pidió perdón públicamente por su comportamiento, el cual ha sido repudiado por los altos jerarcas de la Iglesia, pero apoyado por sus feligreses en Miami.
"Ante Dios, lleno de amor y misericordia, y ante toda nuestra comunidad, quiero pedir perdón si mis acciones les han causado dolor y tristeza", afirmó el religioso de 40 años a través de un comunicado de prensa.
"Desde mi ingreso al seminario a los 18 años, el sacerdocio me ha traído gran alegría. Les aseguro que mi servicio y dedicación a Dios continuarán intactos", agregó el puertorriqueño, quien manifestó que no dirá el nombre de la mujer que lo acompañaba.
De acuerdo a Cutié, la palabra "suspensión" tiene una connotación muy severa en la ley canónica. En su caso, dice, le fue concedido "un permiso para reflexión personal".