En la actualidad el mundo vive un revuelo por la aparición repentina de una nueva cepa del virus de la influenza: la denominada H1N1.
Primero se hizo famosa como la "gripe porcina", pero al descubrirse que ningún cerdo había contraído la enfermedad ni el país donde se originó la epidemia, ni en el resto de los que registraron casos en humanos, entonces se le rebautizó como "gripe H1N1"
No se trata de la primera epidemia de gripe que se registra a nivel mundial. Los síntomas de la influenza fueron descritos nada menos que por el mismísmo Hipócrates hace 2, 400 años. Imagínense cuantos miles de millones de personas la han padecido a lo largo de los años.
En 1918 nadie viajaba en avión como ahora, y muy pocos tenían automóvil para transportarse. Sin em bargo, de alguna forma una epidemia de la llamada "gripe española" ese año se llevó las almas de entre 70 y 100 millones de personas en países tan distantes como India, Inglaterra, Japón, Etiopía y Estados Unidos. Fue una pandemia que mató dos veces más personas que la Primera Guerra Mundial.
Más recientemente, una epidemia de gripe aviar mató a cientos de personas, mayormente en el continente asiático.
Ahora, el virus H1N1 se ha regado en al menos 24 paises, y todo en el curso de pocas semanas. Hay 2, 398 casos confirmados, la mayoría de ellos en México, y dependiendo de lo que digan las pruebas de laboratorio, los decesos podrían estar entre los 44 y los 100.
¿Qué nos dice esto? Que no podemos hacernos los de la vista gorda, y andar por ahí como si nada estuviese pasando. No es nuestra intención crear un clima de miedo generalizado, pero aunque no se trate de una gripe altamente fatal, indudablemente que una epidemia sí afecta la economía y la vida de un país. Si lo dudan, pregúntenselo a los mexicanos.
Para prevenir el contagio, es preciso limitar al mínimo posible estar en lugares con aglomeración de personas. Es necesario taparnos la boca y la nariz con un pañuelo cuando estornudemos, y si no tenemos uno, podemos taparnos con el antebrazo; nunca con la mano.
Hay que lavarse las manos constantemente, acudir al médico si comenzamos a sentir síntomas como los de la influenza: dolor muscular, fiebre, congestión nasal, dificultad para respirar, estornudos, ojos llorosos, etcétera.
Ya saben lo que se dice de las guerras avisadas...