Britney Spears viajó a Londres, donde pasó unos días disfrutando de las tradiciones británicas.
Entre lo que más disfrutó la joven cantante fue el tomar té con scones y el pescado frito con papás fritas.
Tal parece que tan enamorada ha quedado de Londres la diva del pop que ha decidido comprarse una mansión tal y como lo ha hecho su ídolo y ahora amiga Madonna.
Spears se hospedó en un lujoso hotel de Berkeley, donde reservó varias habitaciones para descansar después del concierto que diera en Wembley.
NO LO QUIEREN VER EN BERLIN
Tom Cruise no podrá rodar en el Reichstag de Berlín algunas secuencias de la tercera parte de Misión: Imposible porque los responsables del Parlamento no quieren ver empañada la dignidad de tan solemne edificio.