México, cuyas relaciones con Cuba atraviesan el peor momento tras décadas de amistad, dijo que no planea romper sus relaciones con la isla caribeña de gobierno comunista, a pesar de una guerra de declaraciones y el retiro de los respectivos embajadores.
"No es el objetivo la ruptura de relaciones, ni lo será", dijo el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, en la que aseguró que México tiene "la mano extendida" hacia La Habana.
El ofrecimiento de México para reencauzar las relaciones entre ambos países "es una señal positiva", subrayó antes el canciller Felipe Pérez Roque.
Sin embargo, el canciller cubano recalcó una larga lista de recriminaciones contra México.
VIAJE DE FIDEL
Los analistas mexicanos coincidían en que ambos gobiernos se buscan, sin encontrarse aún, y que el camino para volver a reinstaurar las relaciones diplomáticas está salpicado de escollos, como la propia participación de Fidel Castro en la cumbre América Latina-Unión Europea, dentro de tres semanas en Guadalajara.
La crisis más grave que sufrieron Cuba y México en 102 años de relaciones diplomáticas se originó tras la fuga a Cuba del empresario Carlos Ahumada, quien luego fue detenido y deportado nuevamente a México.