Estados Unidos pretende restringir la frecuencia de los viajes de familiares a Cuba, que actualmente son anuales, a uno cada tres años, según el informe de la Comisión de "Ayuda para una Cuba Libre".
El informe recomienda la reducción de los dólares por día que los estadounidenses pueden llevar a la isla, y que pasarían de 164 a 50.
Además, se le limita la definición de "familia" hasta vínculos de segundo grado, es decir, abuelos y hermanos. Se restringen también los viajes con fines educativos de personal de EU a Cuba que sólo podrán realizar en el futuro los universitarios.