El atentado suicida perpetrado con un coche bomba el jueves en Bagdad causó siete muertos, seis iraquíes y un soldado estadounidense, además del kamikaze, según el último balance facilitado por militares norteamericanos.
Veintitrés iraquíes, incluidos tres policías, y dos soldados estadounidenses resultaron heridos, según esas fuentes.
El atentado tuvo lugar a la entrada del puente del 14 de julio, cerca de la Zona Verde, el recinto donde se encuentra la sede de la coalición encabezada por Estados Unidos.
Por otro lado, el miedo a los secuestros reapareció en Irak tras la emisión, en una televisión árabe, de un vídeo en el que un hombre de doble nacionalidad, iraquí y estadounidense, asegura haber caído hace tres días como rehén de los insurgentes.
El hombre, que lleva los ojos vendados con un pañuelo árabe (kufiya) y habla en inglés, dice llamarse Aban Elías, y asegura que es de la ciudad de Denver, Colorado, en EU.
Según la cadena Al Arabiya, junto al vídeo ha recibido una carta de un grupo desconocido hasta la fecha y que se denomina "Brigadas de la Cólera Islámica".
Una oleada de secuestros comenzó en abril en Irak tras la intervención del Ejército norteamericano en Faluja, uno de los bastiones de la resistencia a la ocupación del país, en pleno centro del llamado "triángulo suní".
La guerra latente entre la coalición y los milicianos chiítas degeneró bruscamente el jueves en violentos enfrentamientos en varias ciudades, en momentos en que Estados Unidos estrecha el cerco alrededor del jefe radical Moqtada al Sadr.
Las escaramuzas, que dejaron decenas de muertos, sobre todo en Kufa (centro) y en Sadr-City, el gran barrio chiíta de Bagdad, coinciden con el anuncio del nombramiento de un nuevo gobernador para la ciudad santa chiíta de Nayaf (centro).