Niños, excompañeros de la Plaza, su madre Mélida y autoridades del deporte desfilaron desde Plaza Amador al cementerio del mismo nombre, en conmemoración al undécimo aniversario de la muerte de Rommel Fernández.
Los llantos no faltaron entre los asistentes, así como las lágrimas del cielo, ya que como una bendición, la lluvia bañó desde temprano a todo Plaza Amador y El Chorrillo.