Hoy, cerca de 44 millones de británicos han sido llamados a las urnas para elegir a los 646 miembros de la Cámara de los Comunes y conformar un nuevo gobierno.
El Partido Laborista del actual primer ministro Tony Blair aventaja a los conservadores por 14 puntos, indicó ayer un sondeo publicado por la prensa británica.
Según el periódico conservador The Times, el Partido Laborista obtendría el 41% de los votos, mientras que los conservadores de Michael Howard descienden hasta el 27%, la cifra más baja registrada por ese partido en las encuestas realizadas en el marco de la actual campaña electoral.
Los liberales demócratas de Charles Kennedy han logrado el mejor porcentaje desde la apertura de la campaña, el cinco de abril, alcanzando un 23% de los votos, según ese sondeo.
Si se confirman el jueves esas cifras, los laboristas llegarían nuevamente al poder con una amplia mayoría, y Blair se convertiría en el primer dirigente de la historia de su partido en imponerse en tres elecciones consecutivas.
Y eso, pese a la polémica sobre la participación militar británica en la guerra de Irak y a las acusaciones de que el primer ministro mintió sobre las advertencias que recibió del fiscal general del gobierno respecto a la legalidad de la invasión aliada del territorio iraquí.
Según los sondeos, Blair ha salido indemne de esos ataques, por lo menos en las intenciones de votos, todo gracias a los éxitos económicos de su gobierno.