El anciano Víctor Manuel Algandona no cumplió la diligencia de pagar dos cuentas de ahorros que sus familiares le habían asignado, la mañana de ayer, miércoles, porque un autobús lo mató.
El atropello ocurrió frente a la compañía SEMM, ubicada antes de la intersección de Calle 50 y la Vía Federico Boyd.
Según testigo, el señor de 76 años, usaba un bastón, resbaló y cayó al asfalto, donde -según dijo- quedó debajo de un bus que esperaba el cambio de la luz del semáforo. De acuerdo al testigo, aparentemente Víctor Manuel perdió el conocimiento, por lo que no pudo levantarse, y las llantas traseras del autobús le pasaron sobre la cabeza.
Ronald Garrido, de 31 años, conductor del bus de la ruta Río Abajo-Veranillo, con cupo 8B-466, se dio por enterado del accidente porque los pasajeros anunciaron el hecho a gritos.
La víctima vivía en la Avenida Central y vestía pantalón de tela, largo y color crema, suéter blanco con rayas rosadas, y sandalias color azul.
Al hoy occiso se le encontró un cartucho en el cual guardaba dos libretas de cuentas de ahorros, un recibo de luz y más de 17 dólares en efectivo.
Mariano González, dirigente del SICOTRAC, explicó que el conductor del bus involucrado en el accidente, Ronald Garrido, es un chofer que no tiene récord policivo, y que es la primera vez que se ve envuelto en un suceso como éste.
"Los transportistas no salen a la calle a matar personas, sino a ganarse el sustento con que mantener a su familia".
ALARMA
149 personas han muerto por accidentes de tránsito en 125 días del 2005. Por atropello, van 60. De cada 150 accidentes mortales, uno está relacionado a un transportista, según González.