Cuarenta y seis personas murieron y otras 94 quedaron heridas en un atentado suicida perpetrado en Erbil, en el Kurdistán iraquí, en uno de los ataques más sangrientos en el país desde las elecciones generales del 30 de enero.
El balance definitivo del atentado es de 46 muertos y 94 heridos, según informó el gobernador Nawzad Hadi a la AFP, precisando que el kamikaze había elegido como objetivo a reclutas de la policía de esta ciudad kurda ubicada a 350 km al norte de Bagdad.
El atentado, cometido por un kamikaze que se mezcló a los reclutas de la policía, se produjo en el centro de la ciudad kurda, "capital" del Partido democrático de Kurdistán (PDK) de Massud Barzani, una de las formaciones kurdas que controlan el norte de Irak, según una fuente de la policía.