INQUIETUDES
Elecciones '99
Antonio Díaz
Crítica en Línea
Tuve el privilegio de participar
por primera vez en unas elecciones en el año 1964, cuando las huestes
universitarias decidimos apoyar la candidatura de Víctor Avila del
Partido Socialista, postulado a una curul en la Asamblea Nacional. Posteriormente,
como periodista seguí la campaña del Dr. Arnulfo Arias en
las montañas de Coclé y Los Santos en los comicios de 1968.
En otras elecciones fui jurado de mesa en Azuero y presidente de la Junta
Municipal de Escrutinio en Pesé, provincia de Herrera, lo que significa
que nadie me puede hechar cuentos del desarrollo de las elecciones en el
interior y la capital de la República.
En mi larga trayectoria en estas jornadas electorales he visto el robo
de urnas y los fraudes que se han cometido, por lo que no es ningún
secreto para mi esas dolosas acciones que se han dado en los diferentes
gobiernos y que he visto "en vivo y a todo color" tratando de
mantener el voto gubernamental a toda costa.
Debo reconocer, sin embargo, que los comicios de hoy se han realizado
dentro de un clima de paz y tolerancia, lo que es encomiable. Parece que
los panameños hemos madurado en este aspecto y que el gobierno actual
tendrá que entregar las riendas de la administración a la
nómina que resulte ganadora en las elecciones. Los candidatos son
figuras calificadas y han desplegado sus mejores esfuerzos para captar las
simpatías de los electores.
Entre los aspirantes, debo destacar al primer vicepresidente de la nómina
Nueva Nación, Raúl (Baby) Arango Gasteazoro, quien es un excelente
político que siempre ha hecho honor a la amistad y a sus compromisos.
"Baby" estuvo ausente de los gobiernos autocráticos que
caracterizaron la dictadura castrense y siempre se mostró como una
figura partidaria de los postulados democráticos. Su gran experiencia
lo hace merecedor de la confianza de los electores que sin duda alguna respaldarán
a quienes no les han fallado ayer como hoy.
Otro político que llama la atención por su postura nacionalista
es Carlos Arellano Lennox. Precisamente hoy se cumplen 51 años que
él encabezó la "Operación Soberanía",
el primer movimiento patriótico que reclamó los derechos soberanos
de Panamá en la Zona del Canal, plantando banderas en la "quinta
frontera", aunque a sus protagonistas hoy no les den el crédito
que les corresponde y lo mantengan fugitivos de la gloria.
Arellano es candidato a legislador en el circuito 8-9 por el Partido
Arnulfista.
Hay muchas figuras populares para alcanzar la representación de
un corregimiento y la Alcaldía del Distrito Capital. Entre los aspirantes
a primera autoridad del Distrito Capital se disputan Mayín Correa,
Miguel Antonio Bernal y Juan Carlos Navarro el derecho a ser elegido y todos
tienen credenciales. Sin embargo la actual alcaldesa pareciera aventajar
a sus adversarios, aún con las polémicas que ha desatado por
sus actuaciones en la Alcaldía. Lo que no se puede negar es que es
una mujer que trabaja y siempre va a estar por su carácter en el
ojo de la tormenta. En tanto, Miguel Antonio Bernal es una figura de larga
trayectoria revolucionaria, peleador contra la dictadura y honesto a toda
prueba. Habrá que escudriñar si el pueblo está preparado
para hacer causa común con un gobierno radical como el que expone
Miguel Antonio.
Representantes como Olmedo "Monon" Cedeño, Fermín
Tiberio Castañeda, Andrés Vega, que están en mi circuito
electoral también merecen el voto. Creo que la Asamblea Legislativa
merece revitalizarse porque ha dejado mucho que desear en sus últimas
actuaciones. El bajo número de leyes que han aprobado del poder legislativo
es una prueba de ello. Se han limitado sumisamente a aprobar las leyes que
envía el Organo Ejecutivo. El Organo Judicial también tiene
que ser objeto de un cambio estructural.
El pueblo panameño debe reflexionar sobre las distintas opciones
que se le presentan hoy y escoger a los mejores candidatos. No nos vamos
a perdonar que nos equivoquemos.
El pueblo panameño
decide hoy
su destino
en las urnas

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