El ministro José Raúl Mulino se defendió de los señalamientos en su contra tras la muerte de Javier Justiniani, al argumentar que lo vio no más de tres ocasiones y nunca tuvo una relación con esa persona.
Sólo recuerda que una vez ordenó su detención por faltar el respeto a las unidades policiales en la cárcel La Joyita, a pesar de que ese ciudadano mantuvo una campaña acompañado por algunos medios de comunicación en contra de su política carcelaria.
Enfatizó que no es responsable de cualquier carta que haya dejado culpando al presidente Ricardo Martinelli o a su persona por su vida.
"Lamento su muerte y no tengo nada que ver con esta persona. Yo no andaba en su mundo", dijo.
"Jamás le paré bola ni le hice caso, y sólo mandé a sancionarlo por irrespetar a los uniformados en la sala de guardia de La Joyita con 24 horas de arresto y pagar una multa de 150 dólares, creo que fue suficiente", dijo.
Indicó que se tiene que investigar su pasado y las causas que motivaron su muerte, porque se trató de un asesinato un poco extraño y un modus operandi conocido.