El abogado y presidente de la Fundación de Apoyo del Detenido, Javier Enrique Justiniani, de 40 años, fue asesinado ayer, jueves, de cinco tiros.
Su asesino lo había estado acechando desde el día anterior cuando se presentó a sus oficinas ubicadas en San Pedro, Juan Díaz.
Justiniani, quien además lideraba la Federación de Bandas Independientes, fue ultimado en un local dedicado a la venta de licores, de su propiedad, a pocos metros de su oficina, después de participar en un programa de opinión en un canal de televisión local.
La tarde del miércoles, un hombre fue a buscarlo a sus oficinas, pero Justiniani no estaba y fue atendido por la secretaria. El sujeto le dejó un documento con un número de celular. Dijo que era con relación a un caso. Ayer, a eso de las 10:00 de la mañana, el mismo sujeto llegó luego de observar (según los investigadores) que el dirigente entraba al local, y sin mediar palabras le disparó.
El agresor salió caminando tranquilamente del sitio, cruzó la calle, avanzó unos 100 metros, y paró un taxi y se fue con dirección hacia el este de la ciudad capital, según moradores del área.
Una cámara de video vigilancia captó la imagen del individuo de piel morena, con camisa azul dándose a la fuga.
El cuerpo de Justiniani quedo desangrándose. Presentaba cinco orificios de balas. Quedó en posición de lado.
Vecinos del lugar llegaron y oían sonar el teléfono celular del dirigente.
El sitio fue acordonado por efectivos policiales luego de verificar el hecho y comprobar que Justiniani estaba muerto.
Su madre, Marta Justiniani, responsabilizó al Gobierno aduciendo que su hijo le había dado suficiente información para arreglar las cosas en las cárceles y ellos (Gobierno) siempre lo rechazaban, por "la rosca".
El cadáver de Justiniani (quien el pasado fin de semana dio a conocer una iniciativa ciudadana que promueve sanciones contra los servidores públicos que no cumplan con las reclamaciones) fue levantado cuatro horas después, ante la presencia de funcionarios del Instituto de Medicina Legal (IMEL) y del Fiscal Auxiliar de la República, Neftalí Jaén.
El funcionario de instrucción descartó el robo como móvil del asesinato.
Se tomaron como evidencias documentos, huellas y otros detalles.
"Hace 15 días lo atendí, ya que me solicitaba un pick up para el traslado de los detenidos desde las cárceles, por lo que ya estábamos realizando la petición a CONAPRE" , dijo el Fiscal.
INVESTIGACIONES
Las primeras pesquisas apuntan a que el abogado le llevaba los casos al hoy occiso Moisés Palacios Castillo, alias "Zanahoria", quien era cabecilla de la pandilla "Matar o Morir (MOM)", que opera en Curundú y Colón y que fue asesinado a tiros la noche del lunes en Plaza Edison, a bordo de un lujoso vehículo.
Otras de las informaciones que se maneja es que Justiniani tenía amistades con la pandilla "Centenario", que delinque en Avenida B, en Santa Ana, los cuales tienen una disputa de territorio con la pandilla "El Pentágono", de Calle 17 de Santa Ana, lo cual es investigado por las autoridades.
ANTECEDENTES
Javier Justiniani estuvo detenido desde diciembre de 1995 hasta diciembre 1999, al ser condenado a 42 meses de prisión por posesión agravada de drogas.
Durante esos cuatro años fue encarcelado en el sistema Transitorio de la antigua PTJ, la cárcel Modelo, Centro de Detención de Tinajitas, El Renacer y finalizó su condena en La Joya.
En el 2004 fundó junto a otros juristas la Fundación Apoyo al Detenido. La semana pasada había puesto una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia contra el Sistema Penitenciario por promover la visita de familiares una vez al mes a los reclusos.
PISTAS: BUSCAN AL ASESINO
El asesino le metió 5 tiros y luego salió como si nada hubiera ocurrido, abordó un taxi y tomó la ruta hacia el este de la ciudad. Aparentaba tener sangre fría.