La Coalición Nacional de Clérigos y Líderes Cristianos Hispanos (CONLAMIC) presentó la primera demanda en contra de la ley que criminaliza a los indocumentados en Arizona y enseguida un policía de origen hispano siguió el ejemplo.
Hasta ahora hay dos querellas presentadas, la de la CONLAMIC ante la corte federal de Phoenix, capital del estado, y la del agente de policía Martin H. Escobar, ante la corte federal de Tucson, pero además, una coalición de organizaciones de derechos humanos anunció que interpondrá una demanda conjunta, probablemente este lunes.
"Estamos solicitando ante la corte una orden de abstención de la aplicación de la ley estatal SB1070, ya que consideramos que viola el derecho a un proceso justo, porque permite que los sospechosos de ser indocumentados sean detenidos antes de ser condenados", dijo el reverendo Miguel Rivera, presidente de CONLAMIC.
La coalición, organización con base en Washington D.C., representa a más de 30, 000 iglesias de EE.UU., de las cuales un poco más de 300 se encuentran en Arizona, en ciudades como Phoenix, Tucson y Yuma.
"Decidimos actuar inmediatamente en contra de esta ley, representando a toda la comunidad de fe", enfatizó Rivera, quien subrayó que el 38 por ciento de los feligreses de la coalición son precisamente inmigrantes indocumentados.
La ley, promulgada el pasado viernes por la gobernadora Jan Brewe, del Partido Republicano, y cuya entrada en vigor está prevista para dentro de tres meses, ha despertado críticas e inquietud en Gobiernos de países latinoamericanos, organismos internacionales y organizaciones de inmigrantes y de defensa de los derechos humanos.
OPOSICION: FIRMAS
Los opositores de la ley tienen hasta fines de julio o principios de agosto, fecha en que la ley debería entrar en vigencia, para presentar más de 76,000 firmas.