El Chelsea de José Mourinho encarriló su particular venganza frente al Liverpool, al que derribó con un gol de Joe Cole, y se puso de cara hacia la final de la Liga de Campeones, que aún debe rubricar en la vuelta de Anfield.
Los londinenses tienen "media revancha" en el bolsillo, debido a que deberán sentenciar en el partido de vuelta.
Fue el Chelsea el que más puso en juego para obtener el primer asalto. Con una presión inicial del Chelsea que ahogó a su adversario, sin margen de maniobra y limitado en el campo de acción a las directrices del equipo londinense. El nigeriano John Obi Mikel, el francés Claude Makelele y Frank Lampard dejaron sin respiración a la línea de creación del conjunto de Rafael Benítez, amarrado a la esperanza de que el transcurso del tiempo minara el ímpetu de los locales.