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¡¡Sólo
fue una ilusión!!!

Carlos Alberto Martínez
Crítica en Línea
Pese a reaccionar
con varios destellos que abrigaban la esperanza de seguir soñando
en la segunda parte, la selección de Guatemala despertó
a la realidad a su similar panameña sub23 al derrotarla
por 2-1, en el primer encuentro que abrió la fase hexagonal
del preolímpico de la Confederación de Fútbol,
en el Hershey Stadium Arena de Pennsylvania, EE.UU, y en el que
se deberá sacar a sus dos representantes rumbo a los Juegos
Olímpicos en Sydney, Australia.
Bajo una intensa lluvia y frío de entre 10 a 8 grados
y ante 15 mil aficionados, los Stempel Boys se presentaron
plenamente confundidos y figuras como Víctor Herrera y
Marcos Aparicio, quien además de que no funcionó
como jugador de enganche, no funcionaron, mientras, los contragolpes
guatemaltecos tuvieron en Carlos El Pescadito Ruíz,
un director de orquesta que trató de llegar en ocasiones
certeras, a buscar cualquier error del elenco canalero para obtener
finalmente su propósito a los 28 minutos de juego, cuando
un mal rebote hacia Alberto Blanco, llegó a los pies del
chapín para marcar la ventaja inicial.
Sin embargo, los canaleros comenzaron poco a poco a sentir
aplomo en el terreno y a acercarse más al marco de Christian
García, gracias a la entrada de Antonio Ortega.
En la segunda parte, los panameños crecieron en dominio
y hubo ocasiones en los cuales las llegadas de Alberto Zapata
y Alberto Blanco, dieron la opciòn de continuar con la
ilusión a los 68, cuando en un tiro libre, Antonio Ortega
rematò de cabeza y venciò la valla guatemalteca
y la posibilidad de terminar incluso con una victoria.
Sin embargo, los defensas se descuidaron y fue cuando apareciò
Carlos Ruíz, quien a un pase de Luis Swisher, amagó
la marca de un defensa canalero, se acomodó, tiró
y marcó un imparable del que nos despertó a una
triste realidad. Era el minuto 80.
Luego, los nuestros se acordaron tardíamente de ganar
y aguantar, lo que no se dio al final.
Este debió ser el juego que nos daba la esperanza de
la semifinal y por ende la posibilidad de subir el otro pie en
el avión hacia las antípodas, pero sólo
fue una ilusión, una feliz ilusión que nos llevó
al inicio de una pesadilla que será la de depender de
un resultado entre México y el equipo chapín. De
allí, ya no debemos soñar sino orar por un milagro,
ya que es tan poco probable una victoria sobre los aztecas.
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