El guatemalteco José Mario Paredes Córdova, considerado por las autoridades estadounidenses como uno de los capos del narcotráfico más importante del mundo, fue condenado a 31 años de cárcel por liderar una banda armada que importaba y distribuía toneladas de cocaína en el país.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York informó que Paredes Córdova, en noviembre de 2009, fue declarado culpable de varios delitos relacionados con la importación de cocaína colombiana a Estados Unidos, por un jurado neoyorquino, y empezó a cumplir la pena de 31 años que le impuso la jueza federal Deborah Batts. "Paredes Córdova fue una vez uno de los mayores y más peligrosos capos de la droga del mundo. En el proceso se demostró que intermedió en el tráfico de toneladas de cocaína embalada en contenedores, que fueron transportadas por barco de Panamá a México, donde se descargaron para ser enviadas por tierra a la frontera con Estados Unidos.