El Servicio Aéreo Nacional (SAN) no le quedó de otra que bajar a punta de fuego de ametralladora, desde el helicóptero 132, a una aeronave de origen mexicano, tras negarse a volver a la pista de aterrizaje de Finca Jagua, en la zona bananera del distrito del Barú.
En esta operación resultó muerto el piloto de la nave Justiniano Jaques Arrechiva, mientras que el copiloto sólo fue herido.
A la avioneta se le encontró cerca de 400 kilos de droga que había sido recogida en la finca bananera.