La chimenea de la que saldrá la "fumata blanca" cuando se haya elegido Papa y las eventuales fumatas negras, fue colocada en el techo de la Capilla Sixtina, donde se celebrará el Cónclave que elegirá al sucesor de Juan Pablo II.
La chimenea ha sido unida a la estufa que ha sido colocada en el interior de la Sixtina, en la que se quemarán las papeletas de las votaciones para elegir al próximo Papa.
El Vaticano dijo que en esta ocasión el humo será blanco, y que para que no queden dudas de que ya hay Papa nuevo repicarán las campanas de la Basílica de San Pedro.