El secretario general de la ONU, Kofi Annan, culpó a EE.UU. y al Reino Unido de permitir que el régimen de Saddam Hussein pasara de contrabando petróleo a países vecinos al margen del programa humanitario de la organización.
En un seminario sobre la ONU y los medios de comunicación, celebrado en la sede del organismo en Nueva York, Annan expresó su preocupación de que un sector de la sociedad estadounidense critique al organismo por la gestión del programa humanitario "Petróleo por alimentos" por motivaciones políticas e ideológicas.
Asimismo, mostró sus dudas de que estas voces se acallen cuando se haga público en junio el informe final la comisión independiente que investiga el escándalo del "Petróleo por alimentos", encabezada por el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker.
El programa "Petróleo por alimentos", que estuvo en vigor hasta 2003, fue establecido en 1996 por el Consejo de Seguridad para aliviar a la población civil de las sanciones impuestas a Irak tras invadir Kuwait en 1990.
ESCANDALO INTERNACIONAL
Mediante el cuestionado plan, que movió 67.000 millones de dólares y que estaba gestionado por la ONU, el gobierno iraquí podía vender petróleo para adquirir artículos básicos para la población y para reconstruir las instalaciones petroleras.
También se cuestiona la actuación del hijo de Annan, Kojo Annan, en este asunto.