Aunque muchos consideran que en la tercera edad no debe existir una rutina alimenticia, los especialistas aseguran que sí se deben tener presentes ciertos detalles, entre ellos qué incluir en las diferentes comidas del día.
Y es que tener una nutrición adecuada es otro aspecto de gran relevancia. De hecho, los buenos hábitos alimentarios son esenciales a la hora de prevenir trastornos habituales en los adultos mayores, que en su mayoría guardan relación con la pérdida de funciones orgánicas y la presencia de enfermedades crónicas degenerativas.
La dieta del adulto mayor no debería ser muy distinta a la del resto de la población, sí es importante vigilar que su alimentación diaria esté compuesta por los distintos grupos de alimentos, de modo de garantizar un adecuado equilibrio entre todos los nutrientes.
¿QUE NECESITA?
El adulto mayor necesita menos calorías en su alimentación diaria -ya que su actividad física probablemente ha disminuido, y su cuerpo tiene menos masa muscular-, pero requiere los mismos nutrientes que un adulto joven, por lo que deberá seleccionar muy bien los ingredientes de su dieta, de modo de no deteriorar su salud.
En términos generales, la alimentación diaria del adulto mayor debería incluir lácteos como: leche, yogur y queso, que contienen proteínas para mantener y reparar los órganos y tejidos del cuerpo, y asegurar su normal funcionamiento.
Por lo general se recomienda consumir diariamente 2 ó 3 tazas de leche -de preferencia, de bajo contenido graso y enriquecida con vitamina.
También es importante que consuman pescados, carnes, huevos o legumbres: las carnes contienen proteínas de buena calidad, hierro y zinc -nutrientes esenciales para el funcionamiento del organismo y la prevención de algunas enfermedades-, y el pescado contiene también grasas omega 3 -que ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares-. En este grupo se aconseja privilegiar las carnes blancas (pollo, pescado, pavo) y reducir la ingesta de carnes rojas. Se recomienda consumir diariamente dos raciones de cualquiera de estos alimentos, alternando las carnes con huevos y legumbres.
Tampoco se pueden pasar por alto los alimentos con fibra dietética: presentes en las frutas, verduras y cereales integrales. La fibra dietética contribuye a reducir la absorción de colesterol por parte del organismo, debido a que lo "arrastra" junto a las deposiciones.
¿QUE HAY DE LAS VERDURAS?
Con relación a éstas, es indispensable aumentar su consumo, ya que contienen vitaminas, minerales y antioxidantes para proteger la salud y prevenir las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
Con la edad, la sensación de sed tiende a disminuir, a pesar de que el agua continúa siendo indispensable para mantener el buen funcionamiento de los riñones, evitar la deshidratación, regular la temperatura del cuerpo y facilitar la digestión.